jueves, 19 de junio de 2014

¿Que por cuánto te querré?



¿Que por cuánto te querré?
Por siempre. Mi dulce niña, te querré cuando vengas a mí, con tu llanto y tu sonrisa, tu sueño y tu despertar.

¿Que por cuánto te querré?
Te querré a diario, cuando crezcas y cuando vayas al colegio. Te querré cuando juegues y cuando te marches.

¿Que por cuánto te querré?
Mi niña, no hay tiempo para quererte todo lo que te quiero. No lo puedo contar, lo vivo, lo agradezco.

¿Que por cuánto te querré?
Saldrás de esta casa y yo iré tras de ti. No habrá camino, montaña o planeta que pises que no pise yo después.

¿Que por cuánto te querré?
Aunque yo aquí ya no esté, sabes que siempre estaré contigo, en tu corazón y a tu lado, cogiéndote de la mano y peinándote el pelo.

Escrito por Amalia Martínez Céspedes

viernes, 8 de noviembre de 2013

A la sombra de un buen árbol

Mi sonrisa respira,
mi cuello acaricia el sol
y mi pelo le hace cosquillas a los árboles.
Mis manos amasan flores
y mis pies aran la tierra.
Mi columna es como un tigre de bengala
caminando suave sobre la nieve.



Escrito por Amalia Martínez Céspedes

viernes, 1 de noviembre de 2013

Did you smile today?

De repente siento que puedo ayudar a mucha gente, depositando un poco de confianza, amor por uno mismo, ánimo, coraje, felicidad, en sus vidas.
Como si fuera un ratoncito Pérez de la suerte y fuera cambiando el humor de la gente con mis palabras.
Entiendo porqué a veces me he sentido tan fuera de lugar (bueno, aún hoy me siento así). Es porque yo he venido a jugar y la sociedad eso no lo permite. Por eso no he comprendido la seriedad de los trabajos, de nada. Si la gente pensara que todo es un juego, que nada es tan importante como vivir, todo sería más divertido y la gente estaría más relajada y sería más feliz.
Pero en lugar de eso, se condena al que quiere ser feliz, porque parece un tarado.
No digo yo que haya que ser un "viva la virgen" o un "flower power", pero con pequeños (-grandes) gestos, podemos cambiar el mundo.

Soñadores, ¡soñad!

Soñadores, ¡soñad!
Soñadores, ¡soñad!
No dejéis de soñar para que este mundo sea un lugar de ensueño. 
Soñad con los sueños, vivid soñando.
Buscad donde hacer realidad vuestros sueños,
vivid vuestros sueños como si ya fueran realidad.
No tengáis miedo, no os puede pasar nada malo, 
¡estáis en vuestros sueños!
Caminad lento, caminad rápido;
corred, ¡volad!
Pero nunca dejéis de soñar.

Escrito por Amalia Martínez Céspedes

domingo, 16 de junio de 2013

Energía crítica

Energía (del griego ἐνέργεια/energeia, actividad, operación; ἐνεργóς/energos = fuerza de acción o fuerza trabajando). En física, «energía» se define como la capacidad para realizar un trabajo. En tecnología y economía, «energía» se refiere a un recurso natural (incluyendo a su tecnología asociada) para extraerla, transformarla y darle un uso industrial o económico.

Para mí, energía es esa fuerza que transmite la gente a mi alrededor. Es invisible y no siempre es positiva, pero siempre está ahí.

La gente es increible, maravillosa y a veces regala energía. Supongo que será porque tienen mucha, explicándolo en palabras sencillas, pero es mágico como hay gente que, con su sola presencia, te transmite fuerza. No quiero hablar de los que hacen lo contrario, porque he pasado un fin de semana recargando baterías y no me apetece hablar de lo negativo.

Lo más curioso es que ha habido gente estos días que, sin saberlo, sin conocernos, sin siquiera habernos mirado, me han dado esa fuerza. Desde aquí y, aunque nunca les llegue, gracias. Estar agradecida también es una manera de transmitir energía, de conexión con los demás.

Me gusta crecer y los retos, lo nuevo o desconocido, las crisis consiguen que haya en mí ese afán de superación. Por eso, también quiero agradecer a la vida por presentarme esos retos cada día y ayudarme a entenderme y aceptarme como soy. A veces es simplemente porque no supero esos retos, pero todo es como tiene q ser y todo está bien, así que, cuando no supero algún problema, es porque simplemente la lección que debo sacar de ahí es esa.

crisis.
(Del lat. crisis, y este del gr. κρίσις).
2. f. Mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya históricos o espirituales.

¡Qué maravilla! Esa palabra, tan usada hoy en día, escuchada, repetida, escrita, odiada, que es "crisis", según la segunda acepción del diccionario de la RAE, no significa algo negativo. Es simplemente nuestro miedo a cambiar lo que nos hace aferrarnos a lo que la tele nos dice, que todo está mal, pero no TODO está mal; si confíamos en nuestra capacidad de superación, si creemos en los demás, en la vida en general, todo va a estar bien.

Yo me alegro de que estos momentos vengan y nos sacudan, porque así intentamos superarnos, cambiar las cosas que siempre nos han estado molestando, pero por desidia, pereza, costumbre, miedo, comodidad o por lo que sea, no hemos cambiado.

Sí que es verdad que se tiene una sensación incómoda en la boca del estómago cuando tenemos que cambiar algo, pero siempre es bueno confiar en que eso es así y está bien y seguir con energía y con una sonrisa para la vida. Vivamos el presente, respiremos lo que toque - bueno o malo - y demos gracias por vivir TODO, ahora sí.


Según los Mayas, en 2012 se cerró un ciclo de 400 años y en este "supersticioso" 13, comienza una nueva Era. Una era que nos trae cambios, crisis, retos, dificultades, sí, pero todo por nuestro bien. Ya se suele decir que para que una herida cure, primero hay que sacar todo lo malo para que no se infecte; así pues, toca lavar la herida que tengamos y enfrentarnos a nuestro interior, a ese interior infinito y bonito que todos llevamos dentro y hermanados en el miedo al cambio, caminar hacia él y disfrutar del viaje.

Yo digo que no existen las casualidades, sino las CAUSAlidades, así que no es por casualidad que yo, este año, haya conocido a un Nahual Maya, que me esté enseñando a amarme a mí misma. No es casualidad que haya conocido a una luz blanca que también me está enseñando a conocer mi interior. No es casualidad que haya encontrado a mi maestro o gurú, que se toma su tiempo para ayudarme en ese crecimiento personal. No es casualidad que haya encontrado hadas y duendes en un mundo tan competitivo como es el trabajo y con los que me siento unida en un sueño que nos hace ser mejores personas, porque estamos haciendo lo que nos gusta. Y tanta y tanta gente, seres de luz, cuyas almas son hermanas de la mía y que me cuidan. Espero algún día poder hacer lo mismo por otras almas.